Una pista en construcción para encontrarse: el nuevo espacio de BMX que proyecta darle lugar a las juventudes de zona norte

Una pista en construcción para encontrarse: el nuevo espacio de BMX que proyecta darle lugar a las juventudes de zona norte

La Municipalidad de Salta avanza con la construcción de una nueva pista de BMX en Ciudad del Milagro. La obra apunta a mejorar la seguridad y las condiciones técnicas del circuito, pero también a proyectar un espacio público donde niños, adolescentes y jóvenes puedan practicar deporte, compartir con otros y desarrollar una actividad en comunidad.

Un lugar propio para las juventudes

En Ciudad del Milagro, en la zona norte de la ciudad, avanza la transformación del Parque BMX con una nueva configuración del circuito, mejoras técnicas y una renovada plataforma de largada.

Actualmente se realizan movimientos de suelo, demolición y retiro de estructuras que interferían con la nueva traza, mientras comienzan a definirse los nuevos recorridos, curvas y pendientes que tendrá el circuito.

Pero detrás de una obra deportiva hay una cuestión que muchas veces queda en segundo plano: qué lugares tiene una ciudad para que sus juventudes puedan encontrarse.

Tener un espacio propio para andar en bicicleta, entrenar, aprender y compartir no es un detalle. Es también una forma de construir pertenencia.

El deporte como punto de encuentro

Para muchos chicos y jóvenes, una pista no es solamente una infraestructura donde practicar una disciplina.

Es el lugar donde conocen amigos, donde aprenden de otros, donde encuentran referentes, donde descubren una pasión y donde pasan parte de su tiempo libre.

Por eso, recuperar y mejorar estos espacios significa ampliar las posibilidades de encuentro fuera de ámbitos estrictamente familiares o escolares.

La Municipalidad ya había iniciado en agosto el reacondicionamiento del Bike Park con la intención de convertirlo en un lugar renovado, seguro y adecuado tanto para la práctica deportiva como para la recreación. El proyecto incorporó además una nueva pista de Pump Track, equipamiento urbano, bicicleteros y mejoras en los espacios verdes.

Una pista pensada para distintos niveles

La nueva intervención busca que el predio pueda ser utilizado por distintos niveles de deportistas.

La reconfiguración del circuito apunta a mejorar sus condiciones técnicas y de seguridad, mientras que la nueva estructura de largada tendrá una plataforma más elevada, adaptada a exigencias de reglamentos de competencias nacionales e internacionales.

Eso abre una posibilidad interesante: que el mismo espacio pueda funcionar para quien recién se sube a una bicicleta y para quien quiere entrenar con objetivos competitivos.

La infraestructura pública, en ese sentido, puede convertirse también en una puerta de entrada al deporte federado y a nuevas oportunidades.

Juventudes que necesitan espacios para estar

Hablar de políticas para jóvenes muchas veces queda asociado exclusivamente a capacitación, empleo o educación.

Son fundamentales, pero no son las únicas dimensiones de la vida.

También está el tiempo libre.

También está la posibilidad de salir de casa, hacer una actividad física, compartir con amigos, construir vínculos y sentirse parte de un lugar.

La propia Secretaría de Juventud y Deportes municipal contempla entre sus funciones promover la participación y organización de las juventudes, generar condiciones para que sean protagonistas en sus territorios y fomentar el deporte, la recreación y el aprovechamiento del tiempo libre.

En ese marco, una pista de BMX puede parecer una obra pequeña frente a las grandes infraestructuras urbanas, pero cumple una función concreta: proyectar un lugar donde los jóvenes puedan estar.

Espacio público que se comparte

Hay otra dimensión importante: estos lugares no deberían pensarse solamente como espacios para quienes ya practican BMX.

El proyecto incorpora equipamiento urbano y mejoras en el entorno para ampliar las posibilidades de permanencia y encuentro. La intervención previa contempló bancos, sectores de descanso, cestos, cartelería, bicicleteros y reforestación.

Eso permite imaginar el parque como algo más amplio que una pista.

Un espacio donde una persona entrena mientras otra acompaña, donde una familia espera, donde un grupo de amigos se encuentra y donde distintas generaciones pueden compartir el mismo lugar.

Porque una ciudad también se construye cuando sus espacios públicos permiten que las personas estén juntas sin necesidad de consumir para poder quedarse.

Una alternativa frente al tiempo libre sin oportunidades

En contextos donde muchas familias tienen menos posibilidades económicas para pagar actividades deportivas, clubes o propuestas recreativas, contar con infraestructura pública gratuita adquiere todavía más importancia.

No todos los jóvenes tienen las mismas oportunidades para acceder a una disciplina.

Una pista pública puede achicar parte de esa desigualdad: acercar el deporte a quienes viven en el barrio y permitir que una bicicleta, una actividad y un grupo de pares sean suficientes para comenzar.

Y quizás ahí esté una de las dimensiones más importantes de estas obras: no decidir por los jóvenes qué quieren hacer, sino generar las condiciones para que puedan elegir.

Que el barrio tenga lugares donde pasar cosas

La transformación del Parque BMX de Ciudad del Milagro se suma a otras intervenciones municipales que buscan recuperar infraestructura deportiva y recreativa en distintos sectores de la ciudad.

En julio, por ejemplo, cerca de 300 personas participaron de actividades deportivas y recreativas en el nuevo Bike Park de Grand Bourg, que cuenta con pistas de Pump Track y Dirt Jump y una media cancha de básquet.

La lógica es similar: llevar propuestas a los barrios y evitar que el acceso al deporte y al ocio dependa necesariamente de trasladarse hacia el centro de la ciudad.

Porque cuando un barrio tiene una plaza, una cancha, una pista o un parque donde pueden encontrarse sus jóvenes, también tiene más posibilidades de construir comunidad.

Una obra que empieza a proyectar futuro

La nueva pista todavía está en construcción. Falta que el circuito termine de tomar forma y que el espacio pueda ser utilizado por quienes durante años hicieron del BMX una parte de su vida.

Pero la obra ya plantea una pregunta importante sobre cómo queremos que sean nuestras ciudades.

No alcanza con construir calles y edificios.

También hacen falta lugares para jugar, para entrenar, para encontrarse, para pertenecer y para imaginar un futuro.

En Ciudad del Milagro, la pista de BMX puede convertirse precisamente en eso: un espacio común para las juventudes, donde una bicicleta sea mucho más que una bicicleta.

Puede ser el comienzo de una amistad, de una disciplina, de un desafío personal o simplemente de una tarde compartida.

Y cuando una ciudad consigue que sus jóvenes tengan lugares donde encontrarse, también está construyendo algo que no siempre aparece en los planos de una obra: comunidad.

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