En un emotivo acto celebrado en el CIC de San Luis, la Municipalidad de Salta homenajeó a los Bomberos Voluntarios del cuartel “Martín Albarracín”, en el marco del Día Nacional del Bombero Voluntario. El evento no solo sirvió para conmemorar una fecha cargada de historia y compromiso, sino también para destacar la tarea cotidiana de quienes, sin esperar nada a cambio, se convierten en los primeros en llegar cuando más se los necesita.

Junto a ellos, también fue distinguido el Cuartel de Combate “La Silleta”, que actúa dentro de la misma jurisdicción y que, en silencio y sin alardes, cumple un rol clave en el sur capitalino, sobre todo en temporada alta de incendios de pastizales o forestales.
María Elena Brito, directora del CIC anfitrión, remarcó la importancia de no dejar pasar por alto una fecha tan significativa:
“Hoy se recuerda la fundación del primer cuerpo de bomberos voluntarios en La Boca, pero también es una oportunidad para poner en valor el trabajo de quienes se la juegan día a día por su comunidad”, señaló con visible emoción.
Por su parte, Ernesto Flores, subsecretario de Protección Ciudadana, aprovechó la ocasión para agradecer el compromiso de los cuatro cuarteles de bomberos voluntarios que operan en Salta capital: Martín Miguel de Güemes, Brigada Solidaria, Campo Castañares y Martín Albarracín.
“El trabajo conjunto entre los cuarteles es fundamental para dar respuesta rápida ante incendios, siniestros y otras emergencias. Desde el municipio seguimos acompañando su tarea”, indicó.

El cierre del acto tuvo palabras sentidas de Elia Marques, jefa del cuartel homenajeado, quien dejó en claro que ser bombero voluntario va mucho más allá del uniforme:
“No alcanza con tener vocación, hay que entrenar, capacitarse y estar siempre listos. A todos los compañeros y compañeras, feliz día y gracias por estar”.
Desde Macacha, celebramos este reconocimiento, necesario y justo, para quienes muchas veces actúan sin que nadie los vea, pero a quienes toda la comunidad siente cerca cuando el fuego, el viento o cualquier emergencia azota. Porque en Salta sur, los bomberos no solo apagan incendios: también encienden esperanza.