Veinticinco sabores que cuentan nuestra historia: distinguen a gastronómicos salteños con el sello “Auténtica Empanada Salteña”

Veinticinco sabores que cuentan nuestra historia: distinguen a gastronómicos salteños con el sello “Auténtica Empanada Salteña”

Un aplauso para la tradición que se mantiene viva, a pura carne cortada a cuchillo, pimentón y horno de barro.

La Plazoleta IV Siglos, corazón palpitante del casco histórico, se vistió de fiesta esta semana para rendir homenaje a un ícono indiscutido de nuestra mesa: la empanada salteña. Allí, el Ente de Turismo de la Municipalidad entregó el sello “Auténtica Empanada Salteña” a 25 establecimientos gastronómicos que mantienen viva la receta más tradicional y sabrosa.

La distinción no es un simple diploma para colgar en la pared. Es un reconocimiento al compromiso de cocineras y cocineros que, día tras día, amasan identidad con ingredientes locales, técnicas heredadas y esa pasión que hace que, al primer bocado, uno sienta que está comiendo un pedacito de historia.

La ceremonia se enmarcó en la Semana Gastronómica Salta 2025, que viene reuniendo hasta este viernes 27 a vecinos y turistas en un recorrido que huele a comino, suena a coplas y sabe a norte. Como broche de oro, el campeón provincial de la empanada ofreció una clase magistral en la que explicó secretos y curiosidades: desde cómo cortar la carne “ni tan gruesa ni tan fina” hasta por qué el repulgue perfecto tiene que ser de siete u ocho dobleces.

Entre los establecimientos distinguidos figuran nombres que ya son parte del imaginario empanadero salteño: Balderrama, La Vieja Estación, Peña del Chuña, Rincón del Olivo, La Cautiva, Locoto, La Casa de la Empanada, Marcelo Empanadas, Arumi, Patio San Francisco, Empanada Doña Cruz, entre otros. Cada uno, con su receta única, pero todos bajo una misma premisa: respetar la esencia de la empanada tradicional.

El programa “Auténtica Empanada Salteña” nació con un propósito claro: proteger, promocionar y proyectar nuestra gastronomía típica como un patrimonio cultural vivo. Y no se trata solo de poner en valor un producto, sino de consolidar a Salta como un destino gastronómico de referencia en todo el norte argentino.

Quienes pasen estos días por la Plazoleta IV Siglos podrán disfrutar de degustaciones, clases abiertas y un clima festivo que confirma que en Salta, la empanada no es un plato más: es un símbolo compartido que nos une, nos identifica y nos recuerda que la tradición se cocina en cada horno, pero se celebra entre todos.

Si todavía no probaste alguna de estas versiones distinguidas, este puede ser el momento perfecto para redescubrir la auténtica. Porque, como dice el refrán popular, “no hay corazón que se resista a una buena empanada salteña”.

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